Las primeras flores de Cañada

crataegusmonA la explosión de color con que se visten los bosques en otoño, sigue el reinado de los tonos grises y apagados del invierno.  Esta monotonía empieza a romperse hacia el fin de la temporada fría, con la floración precoz de especies de rosáceas tan vistosas y conocidas como el almendro, quien nos ofrece el espectáculo de sus flores blancas y rosadas cuando aún han no brotado las hojas.

Otra rosácea, abundante en Cañada y en la Península, es el espino albar (Crataegus monogyna), más conocido como majuelo.

Aún no se ha retirado la nieve invernal y  las pequeñas flores blancas del majuelo, sutilmente perfumadas, nos avanzan la llegada de la primavera. Ya en el los meses de mayo y junio, nos ofrecerá sus frutos carnosos dispuestos como pendientes, cargados de vitamina C y de suave sabor afrutado.

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