Temporada de cría de la golondrina común

golondrinas

Tras la invernada africana, ya hemos empezado a registrar en Cañada el regreso de aves migratorias tan interesantes como el águila culebrera, el águila calzada, o el halcón abejero. No menos interesante que estas, a pesar de su modesto aspecto y carácter apacible y simpático, es la golondrina común.

Esta ave consume una gran cantidad de insectos, por lo que es un gran aliado de agricultores y granjeros. Limita la población de insectos que atacan a las cosechas y que pueden transmitir enfermedades a animales y humanos. Sin embargo, a pesar de ser todavía abundante, la población de golondrina está en declive, principalmente por el abuso de pesticidas e insecticidas, y por la destrucción de sus nidos por personas que contraponen a los notables beneficios que ofrece este amable animal, las pequeñas molestias que para algunos supone la construcción de nidos en casas y edificaciones.

La golondrina marchó por los meses de septiembre y octubre al Golfo de Guinea, al Congo y a Angola, pasando los meses de invierno en esas regiones cálidas. A finales de marzo, vuelven para criar en nuestra Península  las golondrinas más tempranas, precedidas por los machos. Pronto se dedicarán afanosamente a la reparación y construcción de nidos, para que la hembra ponga entre 3 y 5 huevos de los que saldrán los polluelos que serán atendidos incansablemente por sus progenitores. Tras 15 o 20 días, los pollos ya volantones permanecerán con sus padres, llenando con sus alegres gorjeos y parloteos los campos y jardines de nuestras ciudades hasta el final del verano.

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